La Comarca del Alto Palancia

¡Bienvenidos!

Amanece en el estrecho del Collao del Cascajar y el río Palancia despierta temprano. Las aguas bajan en calma desde su nacimiento en la sierra de El Toro y discurren abriéndose paso entre bosques de encinas, sabinas y pinos laricios. Envuelta entre dos parques naturales de nombre Sierra Espadán y Sierra Caderona, la comarca del Alto Palancia, con el río y la vía verde de ojos negros como ejes vertebradores, se erige majestuosa y mágica. Con el epicentro en Segorbe, la comarca alberga un amplio patrimonio histórico artístico, tanto civil como religioso. Torres mudéjares, acueductos, castillos y murallas dejan constancia del influjo musulmán en el territorio reconquistado. Las hay en numerosos municipios de la comarca: Gaibiel, Vall de Almonacid; en Geldo el castillo palacio de los Duques de Medinaceli y en Sot el castillo del Señor, por citar algunos ejemplos. La referencia del patrimonio religioso la encontramos en Segorbe, en la Basílica catedral, máximo exponente del gótico valenciano, y en su museo ubicado en el claustro del templo catedralicio.

Sin dejar al margen el gran patrimonio inmaterial de una tierra que vale lo que es y es lo que vale por sus gentes, por sus fiestas, sus usos y costumbres, por sus tradiciones…

El Alto Palancia escode una riqueza paisajística de incalculable valor y para muestra de ello: la Dehesa de Soneja; Peñascabia en Bejís; el yacimiento arqueológico Torrecilla-Puntal de Navarrete, en Altura, y el Pozo Junto en el Toro, por citar cuatro parajes naturales municipales. Son tantos los rincones asilvestrados que parecen rebelarse contra el orden de las ciudades; tantas las fuentes y las pozas que conforman verdaderos caos de belleza en medio de múltiples rutas como la que nos lleva al Salto de la Novia, en Navajas, o al Molinar, en Bejís. Imposible nombrarlas todas.

Barranco de la Mena, Altura.

El Alto Palancia escode una riqueza paisajística de incalculable valor y para muestra de ello: la Dehesa de Soneja; Peñascabia en Bejís; el yacimiento arqueológico Torrecilla-Puntal de Navarrete, en Altura, y el Pozo Junto en el Toro, por citar cuatro parajes naturales municipales. Son tantos los rincones asilvestrados que parecen rebelarse contra el orden de las ciudades; tantas las fuentes y las pozas que conforman verdaderos caos de belleza en medio de múltiples rutas como la que nos lleva al Salto de la Novia, en Navajas, o al Molinar, en Bejís. Imposible nombrarlas todas.

Estamos en una tierra ancestral de viajeros procedentes de los cuatro puntos cardinales, con una energía especial: combinación de posición geográfica, de influencia, de riqueza natural y de Historia con mayúsculas.

Hay algo mágico que se transmite; es una cuestión de grandeza de quienes, como el río pasan y dejan una huella imborrable que hace del Alto Palancia una comarca de todos y para todos.

Paisaje de Peña Escabia
Paisaje de Peña Escabia